Primero
es claro destacar el apoyo que este texto expresa hacia Roberto
Sensini no se debe a una posición oficialista (la dirigencia
quiere que Sensini sea el técnico de los 4 años
del Lorente) ni a un amiguismo con jugadores o el mismo Boquita,
porque no existe.
En
los últimos días en varios programas deportivos
radiales se escucharon voces de los hinchas criticando hasta
con exageración y agresividad al técnico rojinegro.
Muchos lo acusan de ultra defensivo, otros de que su mensaje
no llega a los jugadores y la mayoría pide, la cabeza
del DT por este “mal momento” (3º en la Temporada
09-10).
Como
comentarista de los partidos de Newell's en los últimos
torneos tengo la obligación moral de analizar el presente
rojinegro y compararlo con los últimos años (de
desempeños dispares).
Roberto
Sensini comenzó su gestión en NOB en Enero del
2009 y tuvo un primer torneo más pálido que colorido.
Sacó sólo 21 puntos pero la gente en cierto punto
lo bancó porque al equipo se lo veía jugar bien.
Al punto que empató 9 partidos, ganó solo 4 y
perdió 6. Muchos recuerdan las igualdades en uno contra
Godoy Cruz, el sin aliento, Colón y Gimnasia de Jujuy
como injustos empates, donde se sufrió la falta de un
goleador.
El
goleador llegó, Joaquín Boghossian, y el equipo
no milagrosamente sacó 18 puntos más que en el
torneo anterior logrando un subcampeonato inesperado y acariciando
la gloria en la última fecha.
Es
cierto, quedó un gusto demasiado amargo porque se escapó
pero ese día un estadio lleno ovacionó al equipo
a pesar de la dura derrota con San Lorenzo pero no así
a su DT, algunos hasta le echaron la culpa. Lo cierto es que
este DT consiguió un record de victorias consecutivas,
record de visitante y record de partidos ganados en un torneo
corto. Hasta empató un clásico casi perdido.
Este
Clausura 2010 es de pasar irregular. De 24 puntos jugados, NOB
sacó el 50 por ciento. Es cierto que también quedó
fuera de la Libertadores de manera dolorosa y con varios errores.
Con la misma proyección de puntos que realizó
hasta ahora el rojinegro cerraría un torneo de 28 o 30
puntos, ingresando a otra Copa internacional. Algo que no sucedía
desde el campeonato de Gallego.
Los
últimos 6 técnicos leprosos (post – Tolo),
sin contar los interinatos, fueron Ribeca, Olmos, Pumpido, Marini,
Caruso Lombardi y Gamboa.
Ribeca
dirigió sólo el Clausura 2005 con un equipo campeón.
Hizo un torneo irregular de 24 puntos y terminó décimo
cuarto, no pudo ganar el clásico de local con un jugador
más y clasificó con lo justo a la Sudamericana.
Se fue echado por López. ¿La efectividad? Un 42%
Olmos
fue sin dudas el peor. Dirigió 11 partidos y sacó
sólo 8 puntos, encima quedó afuera de la Copa
Sudamericana contra el Sin Aliento dejando afuera del equipo
titular en el partido decisivo a Manso, Ortega, Belluschi y
sacando al mejor jugador en el segundo tiempo: Scocco. En Newell’s
solo ganó un partido y tuvo una efectividad de 24%.

Teníamos
que jugar la Libertadores 06 y llegó Pumpido. No hizo
un mal torneo en el Apertura (5to puesto) pero en la Copa pasó
el grupo muy con lo justo y quedó afuera contra Velez,
ayuda arbitral mediante. Luego lo que todos sabemos: 14 partidos
sin ganar, goleada bochornosa contra el Sin Aliento por 4-1
y último puesto en el promedio. La gente, obligada o
no por los barras, lo aplaudió hasta el final. Lo cierto
es que su 39% de puntos ganados sobre 58 partidos jugados nos
dejó últimos en el promedio y a 6 de Colón.

Era el turno
de un hombre de la casa, Pablo Marini se hacía cargo
de un fierro caliente. Buen debut con triunfos importantes y
ganando un clásico clave de local. Sin embargo, en el
Apertura 2006 le desarmaron el equipo y todo se fue por la borda.
Perdió mucho, no escapó al último puesto
del promedio y cayó de local contra el Sin Aliento con
2 jugadores más. En 25 Partidos jugados tuvo una efectividad
del 44%, demasiado poco para zafar del descenso.

Era el turno
del mediático Caruso Lombardi. El actual DT de Tigre
llegó al club para sacarnos de una situación que
no estamos acostumbrados a vivir: el mal promedio. Lo cierto
es que Richard nos salvó hasta de la promoción
con muchas fechas de anterioridad. Además, ganó
un clásico clave en el Videla con gol de Salcedo.
Pero no todo
fue color de rosas, perdió partidos que le privaron entrar
a la Sudamericana, no pudo nunca controlar el plantel y terminó
echado por López pero ovacionado por la hinchada. Era
un equipo conservador que sacó el 57% por ciento de los
puntos (DT más efectivo de la era López). Una
muy buena campaña pero no alcanzó para pelear
arriba. Lo máximo que sacó en un torneo fueron
28 puntos.

Cuando se
fue Caruso todos se preguntaron quién llegaría
al Rojinegro. Maradona habló y recomendó a Gamboa,
López compró. El negro llegó como un ídolo
de la rica historia leprosa y mal no le fue. De hecho, le fue
mucho mejor de lo esperado. Hizo un maravilloso torneo de local
ganando partidos muy difíciles y bailando al Sin Aliento
sin poder golearlo. No peleó el torneo ni entró
a las copas porque anduvo muy irregular de visitante. En 19
partidos jugados ganó 31 puntos (54% por ciento de efectividad),
nada mal.

En comparación,
Boquita dirigió dos torneos completos y casi la mitad
de un tercero. Jugó su equipo 48 partidos. Ganó
19, empató 18 y perdió 11 (entre Copa y Campeonato).
Esto suma una efectividad del 54%. Cabe aclarar que este equipo
sí pudo clasificar a la Copa Libertadores y debe hacer
un torneo de unos 25 puntos para asegurarse la Sudamericana.
Además, fue el técnico que más partidos
ganó en un torneo corto en la historia del club, superando
tanto a Bielsa como a Gallego.

Son sólo
números. Lo acusan de defensivo pero logró mejores
objetivos que un conservador por naturaleza como Caruso. Lo
tildan de no poder contagiar al vestuario pero es el único
técnico que nunca recibió críticas públicas
de sus jugadores. Tal vez le falte ganar el clásico o
ser más emocional para meterse en la piel del hincha
pero la realidad es que gracias al trabajo de Sensini y su cuerpo
técnico Newell’s volvió a estar en las tapas
de todos los diarios deportivos.
No son pocos
los que hablan y dicen: “contra San Lorenzo con otro técnico
ganabamos”, pero la realidad indica que Bielsa perdió
una final y nadie lo mata, el Tolo salió campeón
perdiendo también dos a cero y nadie lo mata.
Es hora de
que seamos menos exigente con alguien por el simple hecho de
ser un tipo tranquilo y no buscar consenso con sus palabras.
Sólo queda la paciencia, los logros vendrán solos.
O sino, volvamos a pelear el promedio o deambular sin objetivos
por la horrible mitad de tabla.
Autor:
Leonardo Gamulin