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Muchas veces en este fútbol
tan especial como es el argentino nos preguntamos cuanto puede
influir en el juego o mas específicamente en un resultado
lo que pasa afuera, en las tribunas, donde se vive ese folclore
y esa pasión que solo nosotros estamos acostumbrados a
ver. Hinchas que siguen a su equipo por todas partes, gastando
la moneda que tengan en el bolsillo por el simple hecho de poder
estar ahí, cuando juega su cuadro del que es fanático
y la gente que no entiende se pregunta si vale la pena, de qué
sirve estar ahí, si por lo menos te escucharan los jugadores.
Y bien, hay que reconocer que no es un detalle menor. ¿Cuantos
de nosotros recordamos esos partidos que hasta el día de
hoy decimos “ese partido lo dimos vuelta con la gente”,
“ese partido lo ganó la hinchada”? Si hasta
el Coco Basile llegó a decir hace unos años que
Newell’s contaba con 15 jugadores al ver la fiesta leprosa
en el Coloso cuando vino a dirigir a Boca. En fin, creo que es
un hecho demostrado el tema de la influencia del apoyo de la gente
para con sus jugadores, el problema se presenta cuando en lugar
de ser un factor positivo se convierte en una desventaja y el
efecto es el contrario.
Desde toda la vida en Rosario se ven dos culturas de hinchas muy
diferenciadas. Por un lado un hincha fiel, incondicional, que
deja de lado lo que sea para estar donde le toque estar a su equipo.
Que combate contra las mentiras y el favoritismo de los medios,
la imparcialidad de autoridades como la municipalidad y la policía
pero que todas esas contras no hacen más que agrandarlo.
Por eso cuando llega el día esta firme en su tribuna y
realmente se hace sentir, y si ve que las cosas no salen como
esperaba sigue de pie y mas vivo que nunca para levantar a su
club junto con su gente.
Pero por otro lado está el que vive soñando en un
mundo de irrealidades, utopías y fomentando mentiras que
ni el mismo las cree verdaderas. Que lejos está de levantarse
en las malas situaciones y se ve invadido por un miedo escénico
que es trasladado a sus jugadores. Un miedo capaz de hacer enmudecer
un estadio entero frente a solo 3 mil personas que dejan de ser
visitantes en su propio estadio. Todo esto, quiérase ver
así o no, tiene sus consecuencias y nuevamente el tiempo
vuelve a poner las cosas en su lugar.
Si me parece ayer haberte visto a vos sin aliento con insignias
como “el 3er grande”, “la 1ra hinchada del país”,
idolatrando a jugadores por el simple hecho de endulzarte los
oídos diciendo lo que te gusta escuchar con un micrófono
en la mano. Te avisé en el 2004 cuando daba la 6ta vuelta
que dejes de soñar con salir campeón mientras sigas
sin aliento, pero no cambiaste más. En la desesperación
llegaste a intentar con la inclusión de la electrónica
en el sonido de tu triste hinchada, toda una innovación
de tu parte pero lamentablemente terminó siendo motivo
de humillación y vergüenza.
En fin, te mentiste toda tu vida, quisiste tapar realidades innegables,
le mentiste a tu propia gente e inventaste cuanto cuento se pasó
por tu cabeza pero a la larga la verdad es una sola y tarde o
temprano se hace conocer. Hoy, como lo hiciste a lo largo de toda
tu historia volBés a sumar otra humillación mas
a tu vitrina de vergüenzas que te hacen único. VolBés
a jugar por 2do año consecutivo la promoción, esa
final que te hace medir contra un equipo de la “B”,
donde ya te fuiste 3 veces, para definir si te pegás otra
vuelta. Sí, hoy en día es la única vuelta
que podes dar, la vuelta al Nacional.
Así de pobre es tu presente, así de triste es tu
realidad y así de vergonzosa es tu gente. Te dedicaste
toda tu vida a escaparle a la realidad y taparla con lo que podías
y hoy la realidad te golpea en la cara. Yo con los huevos de mi
gente recuperé mi club, lo levanté con sudor gracias
al amor demostrado por mi pueblo y no solo contado con palabras.
Sin chamuyos y dejándolo demostrado cada fin de semana
somos reconocidos como lo que somos, la Hinchada Mas Popular.
El Mas Campeón del Interior vuelve a su lugar histórico,
los primeros planos de Argentina y participando de las copas de
mayor importancia del continente.
Vos volvés a jugar la promoción. POR SIN
ALIENTO Y POR CAGÓN
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