
Con un marco impactante, con un recibimiento con tinte bien rojinegro y el aliento caracteríistico que no cesó ni un minuto, el mas grande del interior desbordó con su gente el Coloso Marcelo Bielsa y nuevamente Rosario fue testigo de la fiesta de Newell's Old Boys. Claro que el equipo queda en un segundo plano cuando se repite la misma situación: el espectáculo que se brinda en las tribunas supera ampliamente al del campo de juego, mas cuando se trata de otro partido que se deja pasar en casa sin conseguir los 3 puntos, esta vez mas necesarios que nunca.
Desde afuera el pueblo leproso dió todo, puso lo que tenía que poner y a la noche solo le faltaba una victoria del representante de la ciudad en primera. Todo lo que estuvo al alcance de la gente, todo lo que la hinchada mas popular podía entregar lo hizo, y quedaba en manos de los 11 ponerle el broche y cerrar una noche de fiesta en el corazón de la ciudad para que sea completa. Lamentablemente Newell's sumó otra decepción que seguramente traerá consecuencias en el presente y futuro futbolístico del club, pero lo que volvió a quedar demostrado esta noche, por si hacía falta, es una incondicionalidad y un amor hacia esta camiseta incomparables.
La próxima cita es Banfield, nuevamente un lunes, día y hora complicado, no tanto como el presente que atravesamos, pero no importa, porque si el equipo anda mal, algún motivo encontraré para estar contigo, para alentarte otra vez...
Autor: GloriosoNOB