23/11/1997: La hinchada que nunca abandona

"La hinchada que nunca abandona”. Esa frase que supo describir inmejorablemente a nuestra hinchada y que lamentablemente con el correr de los años se vio ensuciada por hechos olvidables que terminaron de confundir a gran parte del pueblo leproso no nació porque sí.
El 23 de noviembre de 1997 se jugaba el clásico rosarino, una fiesta (siempre nuestra) que ya no podemos disfrutar mas. Ese día se repetía dentro de la cancha el mismo resultado del clásico jugado 6 años atrás, cuando Newell’s vencía 4 a 0 en el parque al sin aliento, pero lo que no se iba a reiterar era lo que pasaba afuera del césped, en las tribunas.
Aquella tarde del 14 de abril de 1991, el equipo de Bielsa bailaba al sin aliento 4 a 0 y el partido no podía terminar porque la parcialidad visitante que todavía quedaba en la cancha lo suspendía, y digo “la que todavía quedaba en la cancha” porque la gran mayoría se había retirado vergonzosamente varios minutos antes cuando Cozzoni marcaba el tercer gol para el dueño de la ciudad. Ese día quedaría marcado como el abandono del sin aliento, de la gente, de su hinchada, la que representa a su club en las tribunas.
Volviendo al 23 de noviembre del ’97, se vio en cancha una superioridad futbolística a favor del sin aliento que se reflejaría en el resultado. Pero lo particular de ese encuentro fue la finalización anticipada debido a la inferioridad numérica por parte de los jugadores de Newell’s. Sencillamente ese hecho terminaría significando el logro más grande de la institución sin aliento de los últimos tiempos, por no decir uno de los más festejados en su historia. Si, penoso pero real. Esto para cualquier club sería una demostración de pobreza total, pero teniendo en cuenta la insignificante historia sina se entiende que un partido represente tanto, mas cuando enfrente está el único de la ciudad. En fin, el “abandono” de aquella tarde en todo caso fue de los jugadores, trabajadores a los que hay que pagarles para que salgan a jugar o se pongan una camiseta. Tipos que laburan de jugar al fútbol y no entienden de los colores que llevan puestos, que hoy están y mañana no. Que lo único que dejan en un club son, con suerte, logros deportivos que adornan las vitrinas. Una hinchada, en cambio, es la cara visible, es la mejor representación de un club, es el resultado de una cultura que viene de años anteriores, es la consecuencia de las generaciones que los precedieron. Es el fiel reflejo ya que un club esta hecho por su gente, existe gracias a eso y no sería nada sin su gente.
Con el correr de los años y dejando en evidencia la escasez de alegrías en la entidad de la “B”, el “4 a 0” fue tomando una dimensión exagerada, a tal punto de que los pocos sinas que estaban en la ciudad en el 2004 se animaban a responder mostrando los 4 deditos, como si fuese argumento para contrarrestar la obtención de un campeonato, como si al leproso le causara algo mas que risa. Pero claro, es entendible al tener que buscar algo con que responder mientras veían como su club no les daba una alegría y los años seguían pasando, y del otro lado la Lepra engrandecía su historia. Lo mismo pasó con el hecho en sí. Por inculcarse tanto entre ellos que el “4 a 0” era algo supremo, que como por instinto para escudarse de cualquier curtida leprosa había que levantar los 4 dedos, se terminaron olvidando de lo que significaba el hecho en sí, un simple partido donde con el tiempo quisieron atribuir un abandono general, cuando la hinchada leprosa nunca se fue antes de tiempo.
La tarde del ’91 y del ’97 fueron muestras históricas de la cultura de cada una de las hinchadas. El 4 a 0 del ’91 mostró la suspensión del partido por lo que pasaba afuera del campo de juego, donde mas de media tribuna visitante estaba desierta y los pocos que quedaban se encargaban de que el partido no terminara. 6 años después con el mismo resultado pero a favor del sin aliento, el pueblo leproso se quedaba hasta el final y alentando sin parar un minuto, casi como dándole una clase al sina en su propia cancha y mostrando que lejos estamos de esa pobre gente.
4 a 0 y mi gente no se fue, alentó hasta el final. No como vos, que sos cagón, porque TU HINCHADA abandonó.




VIDEO DE LA GENTE AQUELLA TARDE, ALENTANDO COMO TODA LA VIDA

14/04/91: 4 A 0 Y LA GENTE SIN ALIENTO ABANDONA. TE FUISTE ANTES DE TIEMPO